
El 60 por ciento de los españoles de los españoles nunca lee las etiquetas nutricionales de los alimentos y a casi la mitad les cuesta entenderlas, según afirmó el presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, Roberto Sabrido, durante la mesa redonda sobre el etiquetado nutricional con motivo del Día Nacional de la Nutrición, que se celebró el pasado mes de mayo bajo el lema ‘Alimenta tu información’.
Sabrido explicó que la situación actual del etiquetado nutricional es similar en toda la Unión Europea (UE), de modo que “este etiquetado no es obligatorio” y además, “cada país utiliza un sistema diferente”. Así, Sabrido afirmó que en España los expertos apuestan por “el etiquetado nutricional en base a las Cantidades Diarias Orientativas (CDOs), en lugar de otras formas, como el semáforo nutricional, que no termina de ser del todo claras”.
En este sentido, señaló que la Unión Europea está preparando un documento regulador de información al consumidor que “se presentará por primera vez al Parlamento Europeo”. Con este documento se pretende crear “un único sistema para todos los países de la UE, para el que se descarta el sistema del semáforo e incluirá la necesidad de que las indicaciones del etiquetado sean sobre los 100 miligramos o mililitros del producto”.
Sin embargo, reconoció que va a ser “muy difícil” llegar a un consenso en todos los países, entre otras razones, “porque cada país tiene unas costumbres alimenticias distintas y unos horarios de comidas diferentes”.
Por su parte, la secretaria de la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD), Isabel Polanco, explicó que la postura de la Federación ante el uso del etiquetado nutricional en España se resume en “separar la información nutricional de las declaraciones nutricionales y, por otro lado, que las etiquetas incluyan por lo menos, el azúcar, la grasa saturada, la sal y la fibra“.
Actualmente, la legislación española sólo obliga a indicar los ingredientes, los alérgenos, las características físicas, el tratamiento específico al que ha sido sometido el alimento, el peso neto, las instrucciones de uso, el nombre y dirección del fabricante y la fecha de caducidad. De modo que la información nutricional es voluntaria y solo está sujeta a requisitos legales cuando algún producto se presenta como poseedor de alguna propiedad beneficiosa para la salud, como pueden ser ‘bajo contenido en’ o ‘sin’.
Por otro lado, el presidente de la FESNAD, el doctor Alfredo Martínez, recalcó la importancia del etiquetado nutricional como fomento de una dieta saludable. De hecho, señaló que “la información nutricional de los alimentos, más allá de los ingredientes, tiene un papel esencial en la prevención de enfermedades como la obesidad, la hipertensión o la diabetes“.
Fuente: Europa Press
Imagen: Mother Earth News



