
La hiperglucemia se define como el aumento de los niveles de glucosa en sangre.
Las Causas más habituales:
- Recibir menos insulina de la necesaria.
- Haber ingerido más hidratos de carbono de lo normal.
- Presentar una enfermedad infecciosa.
Los Síntomas más frecuentes:
- Sed intensa, necesidad de orinar con más frecuencia y cansancio.
- Otros: dolor de cabeza o abdominal, vómitos o “calambres” en las piernas.
Tratamiento:
- Si tras realizar un control de glucemia se detectan cifras elevadas, se deberá administrar una dosis de insulina suplementaria según la pauta de tratamiento de cada niño (ver ficha personal).
- Si aparecen síntomas derivados de esta situación (vómitos, malestar general) se debe contactar con los padres o equipo sanitario.
La hipoglucemia es la disminución de los niveles de glucosa en sangre. En niños con diabetes se considera hipoglucemia un nivel inferior a 70 mg/dl.
Las Causas más habituales:
- Dosis de insulina demasiado alta.
- Ejercicio físico excesivo.
- Ingesta de pocos hidratos de carbono.
- Vómitos o diarrea intensa que impida la absorción de los alimentos.
- Retraso en el horario de las comidas.
Los Síntomas frecuentes (muy variables según cada niño):
- Palidez, sudor frío, temblor, hambre o alteración del comportamiento (irritabilidad).
- En casos severos, somnolencia con posibilidad de pérdida del conocimiento y convulsión.
Tratamiento:
- Si hipoglucemia con síntomas o glucosa inferior a 60 mg/dl administrar agua con azúcar, zumo de frutas u otra bebida azucarada. Repetir el control en 10 minutos hasta que el nivel de glucosa haya aumentado.
- Una vez que el niño esté recuperado se deben dar hidratos de carbono de absorción lenta.
- En los casos más graves en los que exista pérdida de consciencia, no se debe dar nada al niño por boca, y es necesario administrar una hormona llamada glucagón con autorización previa escrita de los padres/tutores.
- El glucagón se puede inyectar por vía subcutánea o intramuscular. Cualquier adulto responsable (profesor o sanitario) puede administrarla, ya que se trata de un tratamiento urgente pero sencillo y que no implica ningún riesgo para el niño.
- La dosis dependerá de la edad y peso del niño, pero en general se recomienda 1/2 vial en menores de 7 años y 1 vial a partir de esta edad.
* Los padres deben facilitar el glucagón a la escuela junto con la indicación médica para su administración. El glucagón debe guardarse refrigerado en nevera.
Fuente e Imagen: Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica y Lilly



